inicio Municipio Direcciones Obra Ley Transparencia Noticias Proyectos
TENA

..Información General

..Símbolos
..Clima
..Historia
..Accidentes Geográficos
..Vías de Comunicación
..Turismo
 
ETNIAS
..Kitchwas
..Huaos
 
IDENTIDAD
..Geográfica
..Cultural
 
TENA DE AYER
 
Tradiciones
..Canciones
..Danzas
..Leyendas
 

 

CANDO RUMI

En un recodo del rio Jatun yacu, hace muchisimos años, existían dos grandes piedras. Una era macho, otra hembra. En las tardes de sol y garzas conversaban de sus sueños y aspiraciones. Querían conocer el mar. El río, burlándose y riéndose, las salpicaba de espuma.

Un día de junio el cielo se cubrió de nubarrones y el sol se perdió tras ellos. Todo se oscureció como si fuese de noche. La gente de la comunidad vecina tuvo miedo.   Con el pánico en la voz gritaba... Parecía que habla llegado el fin del mundo. Un gran diluvio encharcó los senderos y un ruido descomunal se descolgaba en las cabeceras del Jatun yacu. A media noche todos abandonaron sus casas para refugiarse en los terrenos más altos. La crecentada desbordó las aguas de sus cauces normales.

La piedra macho comenzó a rodar lentamente. En cada vuelta se escuchaban las maldiciones del supai que en ella habitaba. Era un espíritu varón, desagradable y maligno. Cuando bajó el nivel del río la piedra se encontraba en el Tereré, en Pañacocha, muy abajo del río Napo.

Allí espera el advenimiento de otro diluvio para llegar al mar. Cada año, cuando llega junio y el Jatun yacu crece enfurecidamente hinchándose como vientre de inflado con parásitos, en la oscuridad de la noche se oye el llanto de la piedra mujer que maldice su soledad y pide al río que la lleve junto a su amado... allá.., a Pañacocha.

 


Fiestas de Tena
 
Turismo Deportivo
 
Parque La Isla
 
Inventario Turístico
 
Competencia


Copyrigth © 2007 - 2008 Gobierno Municipal de Tena
Todos los Derechos Reservados