Clase I. Ríos que se caracterizan por tener corriente rápida con olas pequeñas. Pocas obstrucciones y fácilmente superables con un poco de entrenamiento. El riesgo para los nadadores es bajo y el auto-rescate es fácil.
Clase II. Ríos con rápidos visibles con caidas a canales anchos y claros, sin necesidad de exploración previa. Se requieren maniobras ocasionales, pero las rocas y olas de tamaño mediano, fácilmente superables. Disminuido peligro para los nadadores y es principalmente utilizado por principiantes.
Clase III. Ríos con rápidos irregulares que pueden ser difíciles de evitar y que pueden hundir una canoa abierta. Es utilizado para personas de nivel intermedio ya que utilizará maniobras complejas sobre corrientes rápidas y debe tener un control preciso de la embarcación en pasos estrechos.
Clase IV. Ríos con Rápidos bien fuertes pero predecibles que requieren control preciso de la embarcación en aguas turbulentas. Se recomienda ser utilizado por personas de nivel avanzado porque demandan maniobras rápidas y de bajo presión.